La Comisión Permanente recibió un informe de la Secretaría de Gobernación, en el que se detalla el estado de las negociaciones entre México, Estados Unidos y Canadá, en un escenario marcado por la reconfiguración del comercio mundial.
El documento, turnado a la Comisión Especial para el Seguimiento al T-MEC de la Cámara de Diputados, sostiene que México llega a esta etapa con una posición estratégica y que el proceso representa una oportunidad para fortalecer sus ventajas competitivas. También afirma que el diálogo con Estados Unidos busca preservar y actualizar el marco jurídico que sostiene a una de las regiones económicas más importantes del mundo.
El informe recuerda que el 1 de julio comenzó formalmente la revisión prevista en el artículo 34.7 del tratado, seis años después de su entrada en vigor. Mientras México y Canadá propusieron extender la vigencia del acuerdo por otros 16 años, Estados Unidos rechazó una renovación automática y planteó revisiones anuales durante la próxima década para discutir los temas que considera pendientes.
La Secretaría de Economía aclara que este mecanismo no implica la cancelación del tratado ni la suspensión de sus beneficios, sino una evaluación periódica para dar certeza a la inversión y atender diferencias entre los socios comerciales.
La siguiente ronda de conversaciones entre México y Estados Unidos se realizará el 20 de julio. El objetivo será definir los siguientes pasos de la revisión y avanzar en los asuntos prioritarios para ambos gobiernos.
Entre los principales temas impulsados por Washington figuran la pérdida de empleos manufactureros, la dependencia de cadenas de suministro provenientes de terceros países, el déficit comercial, las reglas de origen y la seguridad económica. El reporte señala que las diferencias se han reducido de 54 a 14 asuntos pendientes y que México plantea resolverlos mediante una estrategia regional que fortalezca la producción en Norteamérica.
A su vez, México presentó trece preocupaciones comerciales, entre ellas los aranceles estadounidenses al acero y otros productos, restricciones sectoriales, el uso del Mecanismo Laboral de Respuesta Rápida y diversas barreras comerciales estatales, al considerar que afectan el equilibrio de la relación bilateral.
La agenda mexicana se concentra en seis ejes: evitar medidas unilaterales, resolver los aranceles al acero, proteger la competitividad de la industria automotriz, fortalecer la seguridad económica, atender temas bilaterales pendientes y ofrecer mayor certidumbre a la inversión.
En el caso de Canadá, el informe destaca un panorama favorable. Ambos gobiernos mantienen un plan de acción conjunto avalado por la presidenta Claudia Sheinbaum y el primer ministro Mark Carney, orientado a ampliar el comercio, atraer inversiones y reforzar la cooperación económica entre los dos países.
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