La discusión sobre la reforma que introduce una causal de nulidad de elecciones cuando se acrediten actos de intervención o injerencia extranjera fue aprobada en la Cámara de Diputados por mayoría calificada en lo general y lo particular, por lo que fue remitida al Senado de la República para su análisis.
Al presentar el proyecto, el promovente de la iniciativa el diputado Ricardo Monreal Ávila (Morena) apuntó que el propósito de la reforma se orienta a la acreditación de actos de intervención extranjera en elecciones. Detalló que con la propuesta se busca evitar la participación de cualquier agente extranjero en elecciones mexicanas.

La diputada de Morena, Dolores Padierna Luna, sostuvo que la propuesta busca fortalecer la soberanía, proteger la intención del voto y crear herramientas para actuar ante campañas de desinformación, ciberataques, financiamiento ilegal o presiones provenientes del extranjero. Señaló que México enfrenta fuertes presiones externas.
Desde Acción Nacional, la diputada Noemí Berenice Luna Ayala rechazó la iniciativa al considerar que no fortalece la soberanía, sino que la debilita. La legisladora aseguró que la verdadera soberanía consiste en garantizar seguridad a la ciudadanía y acusó que la reforma parte de una premisa falsa, ya que, dijo, México no enfrenta amenazas de gobiernos extranjeros.
La diputada Ruth Maricela Silva Andraca (PVEM) defendió la propuesta al argumentar que el Estado no debe permitir presiones que vulneren el sufragio libre, auténtico y democrático, reservado únicamente a la ciudadanía mexicana. Explicó que la reforma pretende sancionar la intervención indebida, el financiamiento ilegal, la manipulación y cualquier presión extranjera sobre los procesos electorales.
En su intervención la diputada Lilia Aguilar Gil (PT) advirtió que grandes potencias han intervenido históricamente en elecciones de otros países mediante el apoyo político y económico a gobiernos alineados con sus intereses. Consideró que México enfrenta riesgos en el actual contexto internacional y llamó a construir un frente nacional para defender al país.
La diputada priista Marcela Guerra Castillo (PRI) se pronunció por garantizar el respeto al voto y reglas claras, ya que ello representa la defensa de México ante manipulaciones desde el poder. Cuestionó que la reforma centre su discurso en la intervención extranjera, pero deje fuera problemas como el secuestro de candidatos, la captura criminal y el control territorial ejercido por grupos delictivos.
Por Movimiento Ciudadano, la diputada Irais Virginia Reyes De la Torre coincidió en que la iniciativa no protege el voto ciudadano y, por el contrario, abre la posibilidad de revertir elecciones cuando no favorezcan al poder. Sostuvo que el principal riesgo para los procesos electorales no es la injerencia extranjera, sino el crimen organizado.



