Analistas internacionales discuten la explotación sexual

06 de Octubre de 2016


La Comisión de Derechos Humanos de la Cámara de Diputados se llevó a cabo el Coloquio internacional La Explotación sexual: violación de derechos humanos durante el cual se presentó el panel La Legislación Internacional: La responsabilidad jurídico penal del “cliente-explotador”, casos de Suecia, Alemania y Francia.


En este contexto el embajador de la lucha de trata de seres humanos en Suecia, Anders Sunesson señaló que el gobierno sueco es feminista y que la trata para abuso sexual y explotación no es solo un problema de crimen sino de derechos humanos y una manifestación de desigualdad de género en el que una mujer es subordinada.


Anders Sunesson expresó que es una vergüenza que los gobiernos permitan las prostitución cuando se sabe lo que provoca en la gente que es explotada y enfatizó en que los programas de apoyo, la cooperación entre la policía, los servicios sociales, fiscales, oficinas de migración y Organizaciones no Gubernamentales, trabajaran de la mano la situación cambiaría radicalmente.


Grégoire Théry, miembro de Coalition Abolition Prostitution International, destacó que la nueva legislación francesa en materia de prostitución y trata de personas muestra que en Francia antes de que la ley fuera aprobada el 8% de las prostitutas se veían asesinadas y durante los últimos 15 años de la aprobación de la ley ninguna prostituta ha sido asesinada.


El miembro de CAP International, acentuó que el estado francés está obligado a destinar recursos para que las víctimas de este fenómeno puedan abandonar esta realidad. En añadidura, se reforzará el combate a la trata de personas y ese país, otorgará identificaciones y residencia temporal a las víctimas de trata, incluso si no están en posición de denunciar a sus victimarios. 


Lea Ackerman de Alemania, fundadora del proyecto Solidaridad con mujeres en situación de riesgo (SOLWODI) por sus siglas en inglés, dijo que en Alemania muchas personas minimizan el crimen de la prostitución, pero el problema existe y ante ello se inició una campaña de la que se obtuvieron 30 mil firmas que apoyaron este movimiento en donde el gobierno puede reflexionar sobre este tema.


Asimismo argumentó que su fundación trabaja de forma independiente y supraconfesional para los derechos de las mujeres migrantes quienes se encuentran en situación de peligro en Alemania, ya sean víctimas de la trata de personas, de la explotación, violencia doméstica o matrimonios forzados.



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