
Con 76 votos a favor y 38 en contra, el Senado de la República aprobó las reformas al Código Fiscal de la Federación (CFF), la cual establece facultades para el Servicio de Administración Tributaria (SAT) para prevenir y combatir con mayor eficacia la evasión y la elusión fiscal. El proyecto fue remitido al Ejecutivo federal para su promulgación en el Diario Oficial de la Federación.
El nuevo marco fiscal incorpora medidas para enfrentar esquemas de evasión complejos, homologa la deducción de créditos incobrables y permite a la autoridad rechazar la inscripción en el Registro Federal de Contribuyentes (RFC) a personas morales cuyos socios estén vinculados a empresas dedicadas a la facturación falsa.
Además, se actualizan los derechos para ingresar a museos y zonas arqueológicas administradas por el INAH y el INBAL, con el fin de fortalecer la conservación del patrimonio cultural sin afectar a los visitantes nacionales.
Entre sus alcances, el dictamen también busca simplificar trámites fiscales, consolidar la seguridad jurídica y mejorar la fiscalización de operaciones realizadas mediante plataformas digitales.
Al presentar el proyecto, el presidente de la Comisión de Hacienda y Crédito Público, el diputado Miguel Ángel Yunes Márquez (Morena) mencionó que para las plataformas digitales se integró una tasa de retención del 2.5 por ciento para personas físicas, así como un cuatro por ciento para personas morales.
Por su parte, el senador Homero Davis Castro (Morena) resaltó que el Código Fiscal permitirá alcanzar una recaudación histórica equivalente al 15.1% del Producto Interno Bruto (PIB). Dijo que las reformas fortalecen la certeza jurídica y la modernización digital del sistema tributario, al tiempo que promueven la redistribución con equidad y la justicia social.
En contraste, el senador Raymundo Bolaños Azocar (PAN) cuestionó el proyecto, ya que consideró que se busca crear “un código fiscal espía”, al otorgar al SAT acceso en tiempo real a la información de las plataformas digitales. Advirtió que ello implica una intromisión directa e irrestricta en la vida personal y comercial de los usuarios.
Por el Partido Verde Ecologista de México, el senador Luis Alfonso Silva Romo mencionó que la iniciativa mantiene una administración tributaria responsable y eficiente respecto a otras naciones. Rechazó que el SAT pretenda espiar a los ciudadanos, y aseguró que la información requerida por la autoridad se limita a fines fiscales.
Desde el PRI, la senadora Cristina Ruiz Sandoval consideró que el acceso del SAT a las plataformas digitales es una intromisión a la privacidad de las y los mexicanos. Aseveró que esta reforma endurece la vigilancia sobre la ciudadanía, mientras los evasores de impuestos siguen libres.
La senadora Lizeth Sánchez García, del PT, sostuvo que las reformas dotan al SAT de herramientas eficaces para combatir a las empresas que simulan operaciones y evaden impuestos. Aseguró que se trata de medidas que fortalecen la justicia tributaria, al cerrar espacios a la simulación y consolidar el régimen simplificado de confianza como una política de Estado que beneficia a micro, pequeñas y medianas empresas.
El senador Néstor Camarillo Medina, de Movimiento Ciudadano, expresó su preocupación por el impacto económico del paquete fiscal, al considerar que se basa en un crecimiento económico “sobreestimado”. Rechazó los incrementos en derechos e impuestos sobre museos, zonas arqueológicas, refrescos, cigarros y videojuegos, al calificarlo como un parche recaudatorio.



