Discurso en lengua Chol en el marco del Año Internacional de las Lenguas Indígenas

03 de Septiembre de 2019

En el marco del Año Internacional de las #LenguasIndígenas interviene en tribuna Juana Peñate Montejo, para emitir un mensaje en lengua #Chol.  Destaca que México es un país pluricultural, con  68 lenguas, de las cuales, #Chiapas cuenta con 12, con sus diversas variantes.




Dicurso:

Nuestra palabra, nuestra presencia

¿Cómo está su corazón?, Amigos, compañeros, representantes de este país, hermanos kaxlanes, quisiera en este momento que pudieran abrir su pensamiento, que pudiera latir su corazón al escuchar el ritmo de las palabras del pueblo ty’añ, que pudiéramos conversar como nosotros hemos aprendido a escucharlos, porque nuestra palabra es igual de profunda que la suya, nosotros también tenemos grandezas y hazañas de nuestra cotidianidad, que el mundo sepa que vibramos, aún a pesar de muchas dolencias.

Yo vengo de un pueblo pequeño y grande a la vez, donde las piedras son testigos de nuestras huellas, donde el verde de los árboles nos cobija, vengo de un pueblo donde los pequeños ríos construyen su caudal, vengo del pueblo donde las mujeres y los hombres se levantan con el tercer canto del gallo.

México es un país pluricultural, pluriétnico, 68 lenguas, 68 ritmos, 68 formas de vivir y ver el mundo. Chiapas cuenta con 12 lenguas con sus diversas variantes dialectales reconocidos en la Ley General de los Derechos Lingüísticos de los Pueblos Indígenas. De esas 12, ahí estamos nosotros, los ty’añob. Ahí, queditos, como si estuviéramos escondidos cual tesoros de la propia selva, no somos tan visibles ante el mundo, las ramas de los árboles de cedro nos cubren, nos esconden, es ahora que se dejan escuchar y sentir las complicadas palabras de nuestros ancestros, para decirle a éste México fragmentado que los ty’añob vivimos de sol a sol, aquí estamos caminando con la sabiduría de nuestros primeros abuelos.

En esta región, el empoderamiento extranjero fue basto, brutal, se establecieron grandes fincas cafetaleras de alemanes, los primeros abuelos fueron mozos y esclavos, luego, la introducción de la religión que debilitó aún más nuestra cultura, la vestimenta, las fiestas, los rituales. Pero, aun así, la palabra de los ty’añob sigue viva.

Para que nuestras culturas originarias puedan ser realimente tomadas en cuenta como parte de este país, considero importante los siguientes apartados:

Todos y cada uno de los que habitamos en este país debemos hacer conciencia humana de respetarnos, de mirarnos ante la diversidad, de comprendernos, de darnos nuestro propio espacio sin ese miramiento de odio, rencor, racismo y discriminación. No niego que las instituciones han hecho algo de su trabajo, sin embargo, aún tienen lagunas.

Por otro lado, los lingüistas e investigadores están discutiendo homogeneizar las lenguas, solamente en Chiapas existen diversas variantes dialectales, cada una con su riqueza lingüística, las cuales deben ser respetadas en su forma de escribir y hablar, así como entender su escritura. Es una idea errónea. En éste sentido, se está atentado contra los pueblos, porque están siendo violentados con la imposición de la escritura y la forma de hablar la lengua; nos están colonizando con la uniformidad de las lenguas. Nosotros, los pueblos, estamos en otra dinámica distinta a la de ellos. Chiapas, que es un estado con mayor población indígena, con mayor número de hablantes de los diversos idiomas originarios, es un estado de alto rezago en todos los ámbitos, un estado violentado, al no reconocer en su totalidad sus lenguas y culturas, violencia de territorio, violencia de género. Hay pocos hablantes de lenguas originarias, que toman decisiones en los espacios públicos por el racismo permanente y estructurado, por las condiciones educativas y culturales, por las condiciones laborales, geográficas y políticas que no nos han permitido lograr posicionarnos.

En lo regional, con los pueblos ty’añob, la difusión y distribución de los recursos en materia lingüística-literaria y cultural, no han sido equitativas, en los actos oficiales sólo se manifiestan las lenguas mayoritarias y quedan relegadas el resto, como es el caso del ty’an, aun cuando se encuentra en el tercer sitio de las 12 lenguas reconocidas en el estado por la ley. Las instancias correspondientes deben procurar a cada lengua su importancia y espacio, porque, como se dice, todas las lenguas son importantes, no hay lenguas mejores ni peores, todas tienen su propio ritmo y merecen un espacio digno de difusión con sus portadores.

En general, la cultura de los pueblos originarios debe procurarse, visibilizarse y sensibilizarse; no sólo lo bonito, no sólo el folklore, sino también la parte que nos duele. El Estado debe ser consciente de nuestra presencia, debe darle seguridad a nuestros niños y jóvenes, que la mala historia que hemos tenido hasta hoy se está reivindicando. He ahí el trabajo y la responsabilidad de las instituciones afines y de quienes están al frente, que distribuyan los recursos de manera equitativa, sin distinción alguna y con el reconocimiento de aquellas culturas que no han sido reconocidas por la ley.

Para concluir, gracias por este espacio, gracias por escucharme, gracias por dejarse vibrar con esta lengua extraña; mi corazón se siente esperanzado de que en un futuro no muy lejano recobre su fuerza, que nuestra presencia sea continua, permanente, que no sólo sea hoy. Tenemos mucho que darle a éste país, que los hablantes de esta cultura podamos decir algún día: “somos parte de México, somos parte de Chiapas”.

He aquí mi palabra.


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